Día
29 de Enero
B.
VILANA DELLE BOTTI
MADRE DE FAMILIA
Nació
en Florencia en 1322; su padre era un rico y conocido mercader.
Vivió
una adolescencia serena y religiosa, pero su matrimonio con Rosso Benintendi
(1351) la puso en contacto con el fastuoso y frívolo ambiente
florentino que pareció haberla hecho olvidarse de Dios.
La
portentosa visión del demonio, cuando se preparaba ante el espejo
para participar en una fiesta mundana, fue el principio de una conversión
ejemplar.
Acudió
a los frailes dominicos de Santa María Novella, movida por el
arrepentimiento, a confesar sus pecados, para después buscar
con una vida humilde y penitente expiar su vida pasada.
Tomó
el hábito de las hermanas de la Penitencia de santo Domingo e
inició una nueva vida bajo la dirección de los frailes
de santo Domingo, de quien, según su biógrafo fray Jerónimo
di Giovanni, era "devotísima".
Se
dedicó al estudio de la Sagrada Escritura y a la contemplación
de Cristo crucificado, a quien Vilana invocaba frecuentemente como:
"Cristo Jesús, amor mío crucificado".
Su
austeridad de vida influyó entre las demás mujeres de
su ambiente y muchas decidieron a imitarla. Fervorosa con Dios y generosa
con los necesitados, distribuyó todos sus bienes para los pobres
y pidió limosna para ellos por las calles de Florencia.
Adornada
de méritos murió con solo veintinueve años el 29
de enero de 1361. Su cuerpo fue expuesto a la veneración pública
durante muchos días en la iglesia dominicana de Santa María
Novella y allí fue sepultada, amortajada según su voluntad
con el hábito dominicano, en un hermoso sepulcro marmóreo.
León XII confirmó su culto el 27 de marzo de 1824.