Día
4de Febrero
S. CATALINA DE RICCI
VIRGEN
Nace
de noble familia en 1522 y recibe el nombre de Alejandrina (Sandrina).
Ya de muy niña, huérfana de madre, tenía una gran
pasión por Cristo crucificado.
A
los doce años entra en el monasterio de San Vicente de las hermanas
de la tercera regla del santo Padre Domingo en la ciudad de Prato (Florencia)
y recibiendo el hábito de manos de su tío Timoteo Ricci,
tomó el nombre de Catalina. Allí pudo finalmente perderse
en la contemplación de Jesús crucificado.
Durante
doce años (1542-1554) revivió en su cuerpo, martirizado
por las llagas del Crucificado, con éxtasis y espasmos dolorísimos,
la pasión del Salvador.
Llena
de fuego del Espíritu Santo, buscando incansablemente la gloria
del señor, promovió la reforma de la vida regular, inspirada
especialmente por fray Jerónimo Savonarola, a quien veneraba
con agradecido afecto.
Su
amor a la pasión del Señor la llevó a componer
con versículos de la sagrada Escritura una meditación
reposada sobre los sufrimientos de Cristo, que los libros corales dominicanos
han transmitido y que se cata cada viernes de cuaresma.
La extraordinaria abundancia de carismas celestiales, junto con una
exquisita prudencia y especial sentido práctico, hicieron de
ella la superiora ideal y fue dos veces priora y repetidamente maestra
de novicias.
Al
monasterio de San Vicente llegaron buscando consejo príncipes
y prelados. Tuvo gran amistad con san Carlos Borromeo, san Felipe Neri,
san Pío V y santa María Magdalena de' Pazzi. De ella se
conserva un abundante epistolario.
Murió en Prato el 2 de febrero de 1590. Fue beatificada por Clemente
XII el 23 de noviembre de 1732 y canonizada por Benedicto XIV el 29
de junio de 1746.
El
cuerpo de la santa se venera en la basílica dedicada a san Vicente
Ferrer en Prato.