SANTOS Y BEATOS DE LA ORDEN DE PREDICADORES
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Día 23 de Junio
B. INOCENCIO V
PAPA

Pedro de Tarantaise, así llamado por el lugar de Francia donde nació el año de 1224, entró, aún adolescente, en el convento de la Orden de Predicadores en Lyon.

Enviado a estudiar al convento de Santiago de París en 1255, obtuvo el grado de maestro en sagrada teología. En el capítulo general de Valencia en 1259 fue designado junto con Alberto Magno, Tomás de Aquino, Florencio de Hesdin y Bonhomo de Bretaña, miembro de una comisión extracapitular para la promoción del estudio, en la cual se elaboraron los Statuta, norma perenne de la institución de los estudios en la Orden.

Desde 1259 hasta 1264 y desde 1267 hasta 1269 enseñé las disciplinas teológicas en la universidad de París. Hubo de interrumpir en dos ocasiones el oficio de enseñar (1264-1267; 1269-1272) llamado para regir una provincia de la Orden.

Contra su voluntad fue creado arzobispo de Lyon en 1272 y en el mes de mayo de 1273, sin haber sido aún ordenado obispo, fue nombrado cardenal del orden episcopal de Ostia Tiberina.

Junto con san Buenaventura dirigió los asuntos de mayor importancia del concilio de Lyon del año 1274, en el que se aprobó la unión de los griegos con los latinos.

Preclaro en su magisterio, pero más esclarecido por la honestidad de vida y el buen olor de sus costumbres, fue promovido a la cátedra de Pedro en el mes de enero de 1276, y por ello escogió el nombre de Inocencio.

Su servicio eclesial, orientado principalmente a la recuperación de la unidad ecuménica, fue muy breve: “mostrado más que dado” a la Iglesia, pues murió el día 22 de junio del mismo año a los cincuenta y dos años de edad.

Su sepulcro desapareció en el s. XVIII a causa de un terremoto.

León XIII confirmó su culto el 14 de marzo de 1898.