Día
8 de Junio
BB. DIANA Y CECILIA
VÍRGENES
Diana de Andaló (abreviación del nombre del noble padre:
Andrea Lovello), es una de las más características y simpáticas
figuras de los orígenes de la Orden. Ayudó al beato Reginaldo
a fundar el convento de Bolonia.
En el año
de 1219, cuando Domingo se dirigía a Bolonia, Diana junto con
otras jóvenes hizo en manos del bienaventurado Patriarca la promesa
de vida religiosa.
Una vez superada
la gran oposición dé los familiares qué incluso
llegaron a fracturarle una costilla, entró en el monasterio dé
Santa Inés, fundado por el beato Jordán y de él
recibió el hábito.
Se comportó
como una verdadera madre con las hermanas y murió en el año
de 1236. Se conservan cincuenta cartas de Jordán de Sajonia dirigidas
a ella, que son un hermoso testimonio de la espiritualidad de la Familia
dominicana y de la fraternidad entre frailes y hermanas.
Su culto fue
confirmado por León XIII el 8 de agosto de 1888.
Cecilia Cesarini,
nacida en Roma a comienzos del siglo XIII, se trasladó en el
año de 1221 de Santa María in Tempulo al monasterio de
San Sixto, donde conoció a santo Domingo, de cuya fisonomía
y espíritu dio un testimonio fidelísimo.
A finales del
año 1223 o a comienzos de 1224, el papa Honorio III la envió
a Bolonia con otras tres hermanas para introducir el espíritu
del santo Padre Domingo en el monasterio de Santa Inés, fundado
por la beata Diana.
Murió
allí el año 1290. Parte de las reliquias de ambas se veneran
en el monasterio de S. Inés de Bolonia y parte en la iglesia
de los Siervos de María en Ronzano (Bolonia); la cabeza de la
beata Diana se venera en S. Domingo de Bolonia; la de la beata Cecilia
en el monasterio de los SS. Sixto y Domingo en Roma. El culto de ambas
fue aprobado por León XIII el 24 de diciembre de 1891.